Traductor editorial y literario

Entre las muchas salidas que tiene la carrera de Traducción e Interpretación, podemos encontrar la traducción editorial. Esta salida es una de las más comunes de la carrera y una de las más reconocidas como el trabajo de traductor.
Un traductor editorial es aquella persona que se dedica, como el propio nombre indica, a trabajar en una editorial encargándose de traducir todo tipo de textos. Existe para cada libro que se le encarga al traductor un tiempo límite para acabarlo, es decir, un plazo. 
Dentro de una editorial, un traductor tiene varias tareas a su cargo. En primer lugar, su trabajo principal es la traducción; no obstante, también se dedica a realizar correcciones sobre otros libros o incluso a realizar glosarios. Muchos libros tienen una terminología muy específica de la que es necesario escribir un glosario para poder abarcarlos. Un ejemplo de esta clase de libros sería el de los juegos de rol. Aparte de estos dos trabajos, un traductor puede ayudar a una editorial con los idiomas, es decir, puede desde mandar correos hasta hablar por teléfono con otros países siempre que se le requiera. 
Una de las partes positivas de este tipo de empleo es que día a día se ve cuánto trabajas. Si la persona para la que trabajas ve que has pasado más tiempo de lo habitual documentándote y que por ello has perdido tiempo, puede decidir aumentarte tu plazo de entrega. 
Por otra parte, los traductores editoriales son confundidos la mayoría de las veces con los traductores literarios. La diferencia entre ambos es que la traducción literaria es una traducción más especializada, es una traducción que se hace dentro de un ámbito editorial, y en ella se traducen puramente novelas.


Fuente: Javier Marías

Comentarios

  1. No tenía clara la diferencia que existía entre la traducción editorial y la literaria! Gracias :)

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