Traductor jurídico

La traducción jurídica es la que consiste en traducir documentos legales, dando igual si son públicos o privados, de un idioma a otro. Son aquellos documentos oficiales emitidos por una Administración o un organismo público y aquellos que están redactados para regular un determinado negocio jurídico entre particulares o empresas.  (Fuente: traduccionjuridica.es)
Este tipo de traducción es una de las más difíciles. Muchos de los documentos están escritos por profesionales del Derecho, por lo que contienen términos muy específicos, como conceptos jurídicos. En esta rama de la traducción no solo basta con aprender idiomas, sino que también es necesario poseer grandes conocimientos sobre el Derecho y conocer los sistemas legales del idioma de origen y del idioma meta. 
Algunos de los documentos con los que puede trabajar un traductor jurídico son: 
  • Contratos: laborales, mercantiles, financieros, compra-venta
  • Decisiones judiciales
  • Escrituras y estatutos sociales
  • Normativas y legislación extranjera
  • Cualquier texto legal y financiero 
Para ejercer este oficio, se debe tener un perfil que cumpla requisitos tales como:
  • Título de Traducción
  • Título de Derecho, o poseer amplios conocimientos acerca de él
  • Conocer a fondo los sistemas jurídicos de la lengua materna y de la lengua a la que se traduce. 
En cuanto a la pregunta de para quién trabaja un traductor jurídico, podemos decir que puede ejercer el oficio por cuenta propia o por cuenta ajena, es decir, en bufetes de abogados u Organismos. En España existen varias agrupaciones de traductores, de las cuales la más conocida es ASETRAD. 
Una traducción jurada está firmada y sellada por un traductor jurado reconocido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, por lo que la traducción de cualquier certificado o documento tendrá validez y será reconocida en el país extranjero. (Fuente: traductoresoficiales,es)

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